Natxo Vadillo

«El camino de los héroes», la nueva trinchera del talento que está redefiniendo la cultura de defensa en España

|
  • solidaridad aseguradora
  • valores de cooperación
  • valores de la sociedad

Vivimos inmersos en la paradoja de la sobreinformación táctica y la ignorancia estratégica. A diario, nuestros teléfonos nos bombardean con alertas sobre el avance de frentes en Europa del Este, crisis de navegación en el estrecho de Ormuz o la constante escalada de tensión en el Indo-Pacífico. Sin embargo, mientras la geopolítica acapara portadas y los gobiernos anuncian inversiones históricas en armamento, la inmensa mayoría de la sociedad sigue sin comprender los engranajes reales que garantizan su propia seguridad.

Desde Compitte, como firma especializada en gerencia de riesgos para el sector militar y de defensa, observamos constantemente esta brecha vital. Las capacidades de un país no se sostienen únicamente sobre el acero de sus fragatas o el software de sus cazas, sino sobre el talento y la comprensión de quienes los diseñan, operan y respaldan. 

Y es aquí donde emerge con fuerza transformadora «El camino de los héroes», un ecosistema impulsado por Carlos Delgado que lleva una década tendiendo puentes inéditos entre las Fuerzas Armadas, la industria y una nueva generación de jóvenes brillantes.

De la frustración personal a un fenómeno institucional

Para comprender la dimensión de esta plataforma, que este año celebra su décimo aniversario, es imprescindible remontarse a sus raíces más personales. Hijo de marino de guerra, Carlos Delgado aspiraba a seguir los pasos de su padre en la Armada, una vocación que se vio truncada por problemas de visión. Lejos de alejarse del sector, reorientó su carrera, graduándose como ingeniero industrial y adentrándose en el tejido de la industria de defensa.

Fue en ese entorno corporativo donde chocó con una realidad desconcertante. Tal y como nos relata Delgado, detectó «una gran distancia entre el sector (no hablo de los grandes ejecutivos, hablo del ingeniero del día a día que está trabajando en una empresa) con su cliente, en este caso las Fuerzas Armadas». Muchos de los profesionales civiles encargados de desarrollar capacidades críticas para el Estado adolecían de una ignorancia profunda sobre lo que implicaba el mundo militar y su realidad operativa. «Yo que he mamado el mundo militar en mi infancia […] decía: yo creo que a esto le puedo dar una nueva forma para divulgarlo», recuerda.

Así nació «El camino de los héroes» como un blog personal destinado a ensanchar el concepto de cultura de defensa. Delgado entendió rápidamente que esta cultura no podía limitarse a la nostalgia de “historia, gestas y héroes», sino que debía abarcar tecnología, acción exterior y comunicación estratégica. 

Así que lo que comenzó como un esfuerzo individual fue ganando tal tracción que marcó un hito sin precedentes: el propio Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) decidió colaborar escribiendo en la plataforma. Era la primera vez que un mando activo de semejante nivel divulgaba en un espacio web que no pertenecía al entramado institucional oficial, consolidando el proyecto como un referente respetado en los gabinetes del Ministerio de Defensa.

El fenómeno NDX como fin de los seminarios encorbatados

A pesar del éxito en el ecosistema digital, existía una pieza que seguía desajustada. El circuito tradicional de eventos de defensa, caracterizado por juras de bandera, jornadas de puertas abiertas o mesas redondas muy enfocadas al ámbito puramente industrial, dejaba fuera a un actor fundamental: la juventud.

El diagnóstico de Delgado es tan certero como descriptivo. El formato «sota, caballo y rey» de la divulgación clásica simplemente no conectaba con las nuevas generaciones. «Un seminario a las cuatro de la tarde en un edificio institucional, encorbatados, con un atril, con una solemnidad… está muy bien, pero no atrae a los jóvenes», explica con franqueza.

Para romper esta barrera de cristal, «El camino de los héroes» lanzó los encuentros presenciales NDX (NewGen Defense eXperience). El concepto es audaz en su sencillez: trasladar el debate estratégico al formato afterwork. Se trata de generar «una quedada en el local de siempre, con la gente de siempre» al salir de la universidad o del trabajo, pero cambiando las anécdotas del día a día por conversaciones sobre geopolítica y seguridad.

En estos encuentros, la solemnidad del atril se sustituye por la cercanía de un local de hostelería («una cerveza en la mano abre mucho el debate», bromea Delgado) y el trato directo de tú a tú con un referente del sector. La dinámica permite que los asistentes interactúen primero en corrillos informales con figuras destacadas, ya sean militares operativos, diplomáticos o directivos de la industria, rompiendo el hielo antes de pasar a una exposición más estructurada. El impacto de escuchar de primera mano a un piloto de caza relatar lo que implica dormir con el traje de vuelo puesto, interceptar aeronaves hostiles o la dura distancia familiar durante un despliegue, genera una huella que ningún seminario tradicional puede igualar.

Carlos Delgado, alma mater de «El camino de los héroes»

Una generación sin prejuicios y con preguntas incómodas

Quien piense que a los jóvenes no les interesa la seguridad nacional está profundamente equivocado. La respuesta a los encuentros NDX ha revelado un perfil de asistente extraordinariamente preparado e inquisitivo. Aproximadamente el 50% de los participantes proviene de carreras humanísticas y sociales, como Relaciones Internacionales, Ciencias Políticas, Derecho o ADE. El otro 50% lo conforman perfiles puramente técnicos: ingenieros industriales, aeronáuticos, de telecomunicaciones e informáticos. Esta mezcla genera un caldo de cultivo intelectual fascinante.

A diferencia de lo que podría dictar el tópico, Delgado asegura que esta generación llega «abierta» y sin los clásicos estigmas antimilitaristas. Más bien al contrario, acuden impulsados por un genuino interés en tres grandes bloques: la geopolítica de los conflictos actuales (con especial foco en Ucrania e Irán), el papel de la OTAN y el impacto disruptivo de la tecnología. 

Y lo más importante: en el clima de confianza que genera el formato NDX, no se autocensuran. Formulan abiertamente aquellas preguntas espinosas que rara vez se pronuncian en un foro ministerial, como cuestionar el porqué de la venta de armas a determinados países de Oriente Medio o las razones estratégicas detrás de misiones internacionales concretas.

Un toque de atención a la industria: el talento no espera

Para empresas tecnológicas y firmas especializadas como Compitte, el mensaje que arroja «El camino de los héroes» es una llamada a la acción a la que no hay que hacer oídos sordos. La industria de defensa no puede permitirse el lujo de adoptar una postura pasiva frente a la captación de talento.

«Hay que remangarse, ir a donde sea y hacerlo, porque la manera convencional ya no funciona», advierte Delgado al tejido empresarial. Una de las empresas patrocinadoras lo resumió de forma lapidaria: «Ingenieros a patadas, abogados a patadas, levantas una piedra y hay por todos lados… pero que estén interesados en defensa y que sepan de defensa, ya no hay tantos». Existen estudiantes con posgrados específicos en seguridad que denuncian no haber tenido jamás contacto directo con representantes del ecosistema durante toda su etapa universitaria.

Afortunadamente, los NDX están actuando como un catalizador para solucionar esta anomalía. Empresas punteras como Navantia, GHENOVA o Devirtus (y próximamente Compitte) ya están patrocinando activamente estos espacios, comprendiendo que para asegurar su futuro necesitan integrar «las tres patas juntas: talento por un lado, experto de defensa en otro e industria en otro». 

Y los resultados son tangibles: más allá del conocimiento impartido, ya se están produciendo contrataciones directas de jóvenes que asistieron a los afterworks y se están forjando convenios de colaboración formales entre el tejido corporativo y diversas universidades.

Hacia un ‘think tank’ de acción real

Con diez años de trayectoria a sus espaldas, «El camino de los héroes» se resiste a estancarse en la complacencia. El proyecto se encuentra inmerso en una ambiciosa fase de evolución para consolidarse de facto como un verdadero centro de pensamiento o think tank de la cultura de defensa. Sin embargo, Delgado huye del concepto de laboratorio de ideas puramente académico o elitista; su objetivo es mantener una conexión inquebrantable con la realidad operativa, buscando siempre «una aplicación real a la actualidad».

En paralelo, la exitosa marca NDX está a punto de ramificarse en una familia completa de formatos. Al ya consolidado afterwork, se sumarán próximamente sesiones de mentoring y masterclasses para grupos reducidos, diseñadas para profundizar en áreas muy específicas de forma práctica. Asimismo, se incorporarán coloquios y mesas redondas dinámicas que, manteniendo el ADN informal e interactivo, permitirán debatir con múltiples expertos simultáneamente.

«Nos están diciendo que hay guerras, que hay que invertir en defensa, pero sin embargo no nos están educando en esa cultura», reflexiona Carlos Delgado. Esta advertencia encapsula el mayor reto al que nos enfrentamos como sociedad libre.

Desde Compitte sabemos que la seguridad no es un derecho adquirido por inercia, sino un esfuerzo colectivo que requiere pensamiento crítico, tecnología de vanguardia y, sobre todo, personas comprometidas. Proyectos como «El camino de los héroes» y sus vibrantes encuentros NDX están logrando lo que durante décadas pareció imposible: bajar la defensa del atril institucional y sentarla en la misma mesa que los líderes del futuro. Al hacerlo, no solo están divulgando una cultura; están forjando el intelecto y la vocación de la generación que tendrá que protegernos el día de mañana.

COMPARTIR EN LINKEDIN

Contacto

¿Cooperamos? Háblanos de tu proyecto y te explicaremos cómo podemos ayudarte


    Información básica de protección de datos
    Responsable COMPITTE COOPERACIÓN MÁS MEJORA, S.L.U.
    Finalidad Atender su solicitud y establecer o mantener la relación comercial con usted y/o con su empresa.
    Derechos Tiene derecho a acceder, rectificar y suprimir los datos, oponerse al tratamiento, así como otros derechos, mediante correo electrónico dirigido a la dirección electrónica info@compitte.com.
    Información adicional Puede consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos en el Apartado Política de Privacidad.