Alguien dijo…“La aviación ha acercado a las personas, actúa sobre la sociedad. Ha permitido nuevas formas de relación, incluso sentimentales, hace treinta años difíciles de imaginar”.

Voy a dar un dato relevador. Solamente en España durante el año 2017 volaron 249 millones de pasajeros sobre nuestro espacio aéreo.

Ya se habla de nuevos retos a futuro como, por ejemplo, el turboeléctrico. Turbinas de gas que generen la potencia necesaria para suministrar energía durante el vuelo de crucero y, a la vez, carguen las baterías, y que éstas sólo se usaran para el despegue y el aterrizaje.

Criogenia, aleaciones con base en cobalto, fabricación aditiva, etc… son tecnologías que van a evolucionar en muy poco tiempo.

Si a esto le sumamos otro dato como que las empresas asociadas al Cluster Hegan muestran un crecimiento constante y sostenido desde su constitución, incluso aumentando la facturación en el último ejercicio un 7,9 % poco a poco se me van despejando las incógnitas.

No cabe duda de que este sector por estos simples datos y otros muchos más profundos desde un prisma más técnico y analítico que tiene futuro. Genera empleo directamente proporcional a su crecimiento, por consiguiente, genera riqueza.

Ahora bien, todos tenemos que espabilar para está ahí en la punta de lanza, en el liderazgo mundial de la fabricación, evolucionando no sólo en la técnica, sino en la gestión. El poder amarillo es nuestra gran amenaza y no lo tenemos que perder de vista.

Animo a todos los actores, a todos aquellos talleres, que los ahí y muchos, con enormes capacidades instaladas, que acudan al abrigo de los cluster nacionales y se asesoren para ir poco a poco a dar un giro en su estrategia a futuro y nos acompañen en el crecimiento mutuo.

Natxo Vadillo – Compitte –

Foto: Acantilados de Gipuzkoa. Un buen lugar para la reflexión. Cortesía de Javi Torres. Gracias amigo.