Para una persona como yo, es muy difícil ser imparcial la verdad. Resulta que España es el único país de la UE que presenta unos presupuestos donde se endurece la fiscalidad a todos los niveles.

Curiosamente nuestros vecinos hacen lo contrario para animar en estos momentos de zozobra el consumo de particulares y empresas, motivando por tanto la economía local.

Ahora de soslayo el Gobierno ha considerado también que una atractiva fuente de ingresos es incrementa un 25% la fiscalidad del seguro, subiendo su impuesto al 8%

El impacto de esta medida se ha valorado entorno a 455 millones de euros.

Al margen de mi opinión sobre la utilización torticera de los recursos de todos y el despilfarro de los fondos europeos, da la casualidad de que, por primera vez en la historia, la industria aseguradora no está siendo anti cíclica.

Es decir, por diversos motivos ya venía nuestro mercado acusando fuertes pérdidas dejando de ser atractivo para el capital, lo cual provoca que para motivar de nuevo al inversor tenemos que hacer de nuestro negocio rentable lo que provoca endurecimiento de condiciones, falta de capacidades y evacuación de limitaciones y exclusiones de todo tipo.

Por consiguiente, flaco favor le hacemos a las economías si además de la inflación de determinados ramos además les aplicamos un incremento tan significativo de un recargo externo.

Lo que nos faltaba.

Natxo Vadillo – Compitte –