Hemos visto que no hay que vender el producto sino el efecto como primer paso. Que hay que conseguir una confianza vs conocimiento férrea en un segundo paso. Y ahora me atrevo a volver a insistir en los valores y en el gana – gana, como tercer y último paso a recorrer en el camino de las relaciones entre las empresas y sus clientes, con un único enfoque, hacer negocios rentables y duraderos para todos.

Esto del Win to Win que dicen los ingleses que en la lengua de Cervantes llamamos Gana – Gana, pivota desde mi experiencia siempre que el cliente tenga unos valores adecuados a esta filosofía.

Si tenemos delante nuestro al clásico empresario que únicamente se ve su ombligo, pelea por su único interés, en ganar el máximo posible sin importarle su gente, su entorno y sus proveedores, es mejor que abandones esa lucha y busques más candidatos que estén orientados a tus valores.

Es muy saludable decir un NO a tiempo. Si tu olfato te dice que no debes de continuar no lo hagas, no merece la pena. El candidato que tienes delante es mejor que sea cliente de la competencia.

Además si no eres selectivo y te obcecas en perder el tiempo con este perfil de clientes, estás haciendo las cosas mal para la reputación de tu marca y en consecuencia perjudicando a tu cartera de buenos y comprometidos clientes.

El comportamiento que tiene hacía ti, incluso con el desprecio que en muchas ocasiones demuestran, además es una forma de ser en su conducta con la sociedad, extremo este en el que no cesaré de insistir en que tenemos que cambiar para hacer cambiar a nuestros mandatarios.

S.M. el Rey Felipe VI, siendo Príncipe de Asturias hace unos años, en la entrega de los premios de su mismo nombre, dijo una frase célebre que a mi juicio que me gustaría que tuviéramos presente cada uno en nuestro contexto diario para seguir mejorando.

“El vigor de nuestra democracia no es en absoluto ajeno a cada uno de nosotros, a nuestra voluntad participativa en lo público, a nuestra entrega en el trabajo, a que los principios morales cohesiones de forma firme y duradera en nuestra sociedad”.

Esto es así de evidente y así de fácil y de difícil a la vez. Infórmate del candidato previamente a emprender cualquier empresa y no te obceques en su presunto beneficio o retorno económico que a la larga te saldrá muy caro.

Natxo Vadillo – Compitte –