En mi opinión, estamos viviendo una revolución silenciosa en todos los sentidos. Un cambio económico y cultural que denota un movimiento en la sociedad y en el consumo con radicales efectos que más pronto que tarde vamos a experimentar.

No todo será para peor, pero si que desde luego mucho será cambiar un paradigma nunca conocido y mucho menos experimentado.

¿A qué me refiero? a la revolución silenciosa que poco a poco está afectando a muchos extractos económicos. En nuestro sector, ante la amenaza de muchos otros canales de distribución, la tecnología, los cambios en el consumo de las nuevas generaciones, la falta de relevo generacional y fundamentalmente la permanente y obligada formación está afectando severamente con una concentración de corredores y corredurías vertiginosa a todos los niveles.

En la banca, la concentración vía fusiones, de nuevo la tecnología cuya ola devora las oficinas físicas, el exceso por tanto de mano de obra, los eres, las prejubilaciones, todo ello acrecentado por la voracidad y pérdida de valores con el consabido estrés, está provocando de nuevo otro cambio sin igual.

Así sucesivamente en el mundo de los servicios de todo tipo, inmobiliarios, informáticos, etc.. están sufriendo un cambio vertiginoso. De igual manera en el mundo de la distribución. Jamás he visto tantas cajas de cartón y toda clase de packaging en mi casa. Soluciones híper eficaces, cómodas y útiles que hacen la vida más fácil ante la falta de tiempo que todos estamos anhelando.

En definitiva, un cambio acelerado en el consumidor, en la demanda de soluciones más prácticas, todo ello acompañado de la tecnología están ocasionando una revolución silenciosa con el único fin de conseguir mantener y crecer en cuota de mercado.

¿Estás dispuesto a adaptarte?

Natxo Vadillo – Compitte –