Un fallo en el diseño causo el incendio de la batería de litio del Boeing 787 de Japan Airlines (JAL) estacionado en 2013 en el aeropuerto de Boston y no debió sido certificado por la Administración de Aviación Federal (FAA) de Estados Unidos, según ha concluyó ayer la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB).

Un cortocircuito interno en la batería, fabricada por GS Yuasa Corp., llevó a la fuga térmica de la célula. Esta circunstancia provocó que el sobrecalentamiento de unas celdas se propagase a otras causando un pequeño incendio, dijo la NTSB en su informe sobre el incidente.

Según la NTSB, Boeing y la FAA debieron advertir el fallo de la batería durante su fase de diseño y  pruebas evitando que se produjese este  incidente. Tanto el constructor aeronáutico como la entidad certificadora  deberían haber detectado el fallo.

“Estamos estudiando el informe de la NTSB, y hasta que hayamos examinado sus conclusiones no haremos comentarios”, dijo una portavoz de GS Yuasa. Las acciones del fabricante de la batería japonesa cayeron un 3,2% en la Bolsa de Tokio, tras hacerse público el informe de la la NTSB.

Fuente: Actualidad Aeroespacial