Así es, vivimos en tiempo donde la rentabilidad vence al crecimiento. Tomen buena nota y les invito a hacer la misma reflexión estratégica en su entorno.

Como decía un buen amigo mío, en lo que a lo emocionalmente respecta, hablando de mi libro, el mundo asegurador, vienen tiempos difíciles. Nuestro sector es cíclico y siempre va a la inversa que la economía. Cuando ella crece nosotros decrecemos en rentabilidad.

Esta es la clave y la suya, no lo olvidemos. La rentabilidad tiene que ser una máxima para todos, igualmente debe de ser para su socio al que le transfiere sus riesgos.

Durante unas décadas pasadas se suscribía sin piedad, con una guerra sin cuartel, donde lo prioritario era ganar cuota, tener el queso más grande que el de la competencia.

Estas políticas nos han llevado a estos tiempos. Tiempos que no sólo van a subir los precios ante la insuficiencia de primas, sino que además vamos a incurrir en gravísimos problemas de colocación.

Van a proliferar los sectores que se van a quedar fuera del apetito de cualquier suscriptor de cualquier compañía, por consiguiente, hay que tomar inmediatamente medidas.

Las medidas son muy sencillas, todos los días hay que hacer 60 minutos de actividad física para tener mayor esperanza de vida y fundamentalmente mitigar los riesgos coronarios. Igualmente, todos los días hay que dedicar una hora en mejorar a la novia y vestirla bien de blanco inmaculado, procurando que tenga o las mínimas lámparas en su vestimenta.

Demostrar al mercado asegurador tu evolución en la mitigación de los riesgos, informar de las medidas previas de calidad que has de tomar antes de exportar tus productos, consolidar la confianza en la calidad de los mismos, se transparente y asumir tener que dotar presupuesto en mejorar las medidas preventivas de tus activos y tomarse en serio todas las certificaciones de calidad que te obligan tus clientes y el mercado, creo que son muy buenos consejos para conseguir una adecuada cobertura a un precio lógico.

La lógica tiene que prevalecer en tiempos difíciles, por cierto, demostrando fidelidad en tus hábitos de consumo.

Natxo Vadillo – Compitte –