Tenemos que rediseñar muchas organizaciones, hay que incorporar proyectos de transformación urgentemente. España es un país con demasiada estructura orientada a la subcontratación y no al producto propio.

Existen iniciativas que se desgastan hasta la extenuación intentado convencer a las empresas (pymes y medianas) que dejen de esperar a que las cosas pasen y que tomen decisiones de salir fuera para que pasen.

Esta semana he aprendido en un taller de innovación impartido por Inknowation promocionado por Metcánica entre otros,  que cuando alguien tenga desarrollado ya un 70% de un diseño hay que lanzarlo al mercado inmediatamente para así seguir innovando y mejorando, ya que si esperas a tener el 100% del desarrollo en marcha o bien será tarde o bien ya no será eficiente, dado que lo perfecto siempre es enemigo de lo bueno.

Ejemplos en la industria hay muchos como Nokia y su nula adaptación al cambio cuando ya se venía venir los Smartphone. O Kodak que diseñó la cámara digital y no la impulso hacia el mercado por el miedo de canibalizar su territorio de la zona de confort.

Este es el tema clave, salir de la zona de confort. Si uno no se atreve a avanzar en territorios inexplorados difícilmente será capaz de avanzar en la innovación. El ser humano tiene que aprender de su ignorancia y dedicar tiempo en mejorar para poder competir en este mundo.

Analizando más en detalle nuestros comportamientos de compra, hay que saber que el cerebro siempre decide primero por lo emocional y luego por la razón. Así de esta manera por ejemplo cuando algo nos gusta tomamos la decisión de adquirirlo y luego lo justificamos con atributos. Que se lo digan a mi mujer por ejemplo con mi afición a los coches.

Pero desde luego hay un concepto que es apasionante y que Matti Hemmi lo denomina Imago, que no es otra cosa que la imagen que tienes sobre una persona preconcebida y que nos provoca prejuicios que bloquean en muchos casos la toma de decisiones de avanzar o de incluso de comprar un bien.

Para ello como segunda clave para poder competir y animar a las empresas a salir de su zona de confort y poder avanzar en la innovación es absolutamente imprescindible averiguar lo que llamamos la experiencia del usuario UX  (acrónimo en inglés).

La experiencia del usuario es conceptualmente hablando, lo que el cliente reconoce que le da valor añadido. Por ejemplo en Apple se estudia hasta como tiene que ser el tacto de una caja de un iPhone. La experiencia del usuario, que le satisface en la compra de un bien desde su uso en el gozo de abrir el nuevo móvil.

Por todo esto y mucho más, recomiendo que de una vez por todas te sientes contigo mismo y valores delante de un papel dónde estas y dónde quieres estar de mayor. Atrévete a dar pequeños pasos hacia la innovación, evoluciona en tus comportamientos con las relaciones que también es innovación, procura tener un Imago personal que cree confianza y procura detectar tu UX de tus productos y servicios para desde la micro tarea, avanzar en la innovación de verdad tal cual pasando a ser el Cristóbal Colón del siglo XXI.

Natxo Vadillo – Compitte –

Dedicado a Candy Gordillo y Matti Hemmi. Muchas Gracias. Genial. Ver video ¿Te atreves a soñar?