Recientemente Línea Directa, ha presentado un informe anual de lo que se denomina como el barómetro del fraude Español.

Llama poderosamente la atención las cifras que se manejan. Así podemos observar que nueve millones de conductores españoles justifican la estafa al seguro, ya que la mayoría de la gente cree que hay delitos peores que no se persiguen, alegando así mismo que las pólizas son muy caras y que al final no pasa nada por un timo insignificante.

El coste total que supone el fraude al sector asegurador únicamente hablando del ramo del automóvil se estima en 1.190 millones de euros al año, cifra además que ha subido cerca de un 20% respecto al año 2012.

Aún es más grave saber que a consecuencia de la crisis desde el 2009  se han multiplicado por 3,5 veces los sucesos ilegales detectados por las aseguradoras.

Por provincias tiene el dudoso honor de liderar el ranking Cuenca, Murcia y Jaén por este orden.

Por sexos los hombre son mayoritariamente los autores de los fraudes, distribuidos entre un 95% de daños materiales y 5% de personales.

Pero si observamos la media de indemnización 17.300 € suponen las lesiones contra 550 € relativos a las averías.

Tradicionalmente el perfil era de jóvenes menores de 26 años sin empleo o con empleo precario, sin embargo se ha detectado un cambio de tendencia a adultos de mediana edad, con estudios superiores que trabajan por cuenta ajena.

Es lamentable y desilusionante que la gente en general vea con buenos ojos eso de sisar al seguro. Conozco casos que se te ponen los pelos de punta de lo retorcidos que puede ser el ser humano para poder cobrar. Casos que muchos de ellos acaban entre rejas como debe de ser en un estado de derecho con España.

Lo que no sabe la gente y que conviene divulgar con el fin de poder mitigar esta epidemia, es que en la actualidad más de una firma aseguradora por sistema cuando se detecta una estafa procede vía judicial contra el autor del delito para que le caiga todo el peso de la Ley.

Así que cuidado por favor, seamos responsables que nos perjudican a todos las conductas de unos pocos.

Natxo Vadillo – Compitte –