Al final el destino le ha llevado a morir como siempre fue su pasión.

La moto su gran amor. Minúsculas motos. Siempre en categorías más competitivas donde ganar requiere no sólo del mejor pilotaje, sino de además conseguir el máximo de tu máquina.

En realidad, Ángel Nieto era más un reputado jockey, a bordo de una máquina, en un tiempo donde las carreras apenas tenían más seguridad que unas ruedas y unos fardos de paja.

Mi abuelo me enseñó viendo esas míticas carreras en blanco y negro donde disfrutábamos como locos llamándome “tu chaval recuerda que eres en nieto de Ángel”.

Siempre ha sido entrañable para mí y para mucha, mucha gente, nuestro querido Ángel Nieto que además nos ha acompañado unos años más en su papel de comentarista de televisión.

Una pena, pero un ejemplo de persona que siempre desde su humildad, ha estado en lo más alto, siendo una gran persona dentro de un cuerpo de pequeña estatura.

Gracias amigo.

Natxo Vadillo – Compitte –