Apenas llevamos unas horas de primavera con un sol radiante y recibo la fatal noticia. Nuestro amigo Miguel Ángel Zarandona ha fallecido. De repente el cielo se nubla y viene un viento del norte como si la tierra también entristeciera.

Miguel Ángel ha sido en su temprana edad un referente al que debemos imitar. Activo como el primero con sus compañeros, generoso como el que más en compartir y ayudar, prestigioso profesional con una carrera profesional brillante, que lamentablemente en este momento a todos nos ha dejado huérfanos.

Ni que decir a su familia, claro está. Su mujer y sus tres hijos a los que desde aquí les damos aliento en estos momentos difíciles en la esperanza que seguro saldrán adelante.

Pero es tremendamente doloroso la verdad que en la mitad de los cuarenta Dios haya decidido llevarse a una persona ejemplar, por todos querida y admirada entre los que me encuentro.

Muchas gracias por haber formado parte de mi vida profesional.

Todos te debemos mucho.

Q.E.P.D.

Natxo Vadillo – Compitte –