Bochornoso espectáculo. Hastío repugnante, siento cuando, ante cualquier colectivo, a pesar de su derecho constitucional de reunión, manifestación y opinión, se toma la justicia por su mano y ningunea al pobre consumidor con la presumible ilusión de conseguir su objetivo.

Y es que me da exactamente igual, que sean controladores aéreos que sufridos taxistas en huelga, que siempre, siempre absolutamente siempre, pagamos el pato lo pobres incautos consumidores y usuarios.

Lo que lamentablemente o no se quiere entender o no se quiere admitir, es que la libertad de mercado genera riqueza, competitividad, innovación y evolución.

Ante el progreso, querido amigo, no se puede ir. Lo siento, lamento ponerte en tu cruda realidad, pero es así. La humanidad siempre ha evolucionado cambiando sus usos y costumbres, paradigmas de consumos, que imperan ante otros y se imponen.

¿Acaso pasado mañana el pequeño comercio se podrá permitir el lujo de cerrar masivamente en huelga, sus más que sufridos establecimientos por la amenaza de Amazon, o la venta virtual de grandes cadenas como Zara o Mango por poner un ejemplo?

Hace varias décadas que nacieron otros canales de distribución en seguros como las líneas directas, las plataformas en internet, la banca seguros y sin embargo el canal tradicional de agentes y corredores de seguros perdura. ¿Nos enarbolamos en armas? ¿Dejamos a la ciudadanía sin amparo?

Tengo claro que la economía funciona en cadena, el panadero compra pescado, el pescadero compra carne, el carnicero compra verdura, el tendero compra pan, así de fácil es cómo funciona esto, ahora bien, ninguno de estos puede estar en el ostracismo más absoluto y todos ellos, cada cual, en su medida, seguro que se las ingenia para seguir seduciendo al consumidor.

Así cada día es más habitual encontrarte con agradables degustaciones, viveros culinarios, delicatesen diversas y es que a la fuerza ahorcan.

En vuestro caso si se me permite mi opinión lo que acontece es que sobran horas, hay exceso de oferta, existen nuevos competidores, legítimos, no olvidar, que dan respuesta más contemporánea, instantánea, cómoda o evolutiva si me permites.

La pregunta es ¿cómo te las ingenias para competir en este entorno? La solución es ¿quejarse periódicamente?, o igual, ¿es digerir entre todos el traspaso de licencias a medida que se jubilan compañeros, auto regulándose el sector?

¿Estas dispuesto a adaptarte? Tienes que competir aportando más valor, con pasión en tu trabajo, que se note que quieres agradar, que te preocupas por tu cliente y que además te afanas en tener un entorno cómodo y agradable.

Ni más ni menos, que desde esta orilla hacemos todos los días para poder competir y seducir a nuestros clientes y que confíen en nuestra profesionalidad ante otros canales.

Natxo Vadillo – Compitte –