Dentro del ciclo de webinar que tiene a bien ofrecernos el Cluster Hegan, recientemente tuvimos la oportunidad de poder conversar con la Administración Pública Vasca para que nos den más luz sobre este nuevo cambio normativo que afecta directamente al ecosistema empresarial.

El objeto de la Ley es el impulso de las medidas de ahorro y eficiencia energética y de promoción e implantación de energías renovables, estableciendo los pilares normativos para una adecuada sostenibilidad energética.

Su ámbito de aplicación en un principio está establecido para grandes consumidores energéticos por encima de 500 tep (toneladas equivalentes de petróleo) anuales. También aplica al mundo de los comercios y servicios en otros parámetros y todo de acuerdo con una serie de CNAE.

Las obligaciones son formular una declaración responsable como gran consumidor de energía, realizar auditorías energéticas cada cuatro años mediante auditor cualificado, disponer y aplicar un sistema de gestión energética, el uso de planes de movilidad para los centros de trabajo, con la obligación de certificar energéticamente los edificios, todo ello con el fin de ir eliminando paulatinamente los hidrocarburos líquidos.

Así mismo, todo aquel que esté afectado, está obligado a la comunicación periódica de sus consumos energéticos.

En relación con los planes de movilidad a los centros de trabajo para empresas que al menos en un solo turno superen 100 trabajadores, en el plazo máximo de dos años debe de aprobarse un plan cuyo objetivo máximo es reducir el impacto negativo de estos desplazamientos.

Se establecen más parámetros a cumplir en el Decreto en materia de eficiencia energética de edificios con el fin de mediante el cumplimiento de unos plazos nuestro parque industrial termine identificándose con la ya habitual etiqueta de eficiencia energética.

Para finalizar, no cabe duda de que en el futuro más inmediato todo lo relacionado con el medioambiente debe de ser y será una oportunidad de empleo con un sinfín de actores que permitan poco a poco llegar al cumplimiento de los famosos ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible).

A ver si ayudamos para esta trasformación de verdad mediante la sensibilización y el mecenazgo estatal y no sólo y únicamente a través de los habituales canales coercitivos.

Natxo Vadillo – Compitte –

Foto. Iñigo Garvi