Recientemente escuche en una agradable tertulia este palabro. Procrastinar. Dícese como la acción de diferir, aplazar.

Hoy es 20 de julio de 2015 y en el mundo se acontecen simultáneamente diversas acciones que por un lado siguen dilatando la agonía política de aquellos que defienden sus ideales y por el contrario honrosos ejemplos de cómo al final la diplomacia ha conseguido vencen barreras hasta hace bien poco infranqueables.

Artur Mas presenta hoy la candidatura única independentista para los siguientes comicios de la interminable historia secesionista de su programa electoral. A mi juicio sigue procrastinando dejando de atender otros aspectos más relevantes para los ciudadanos de su región como la sanidad, la economía y la industria. Está absolutamente obsesionado en su debate – en el que ni entro ni salgo – que desde fuera se observa un exceso de celo para unas cosas y falta de gestión para otras.

Alexis Tsipras convocó hace apenas unas semanas un referéndum en su país para saber la opinión soberana de su pueblo hacia el no, cuando el era consciente de que posteriormente tendría que defender el si como así ha sido. Por lo tanto ha procrastinado aún cuando hoy ha conseguido volver a aperturar su sistema bancario gracias al tercer rescate que estaba cantado los europeos teníamos que hacer.

Durante el duro debate que han protagonizado las autoridades económicas de los 27 miembros Wolfgang Schäuble – el temido ministro de finanzas alemán – reconoce haber preparado una hoja de ruta para la salida del euro de Grecia. Otro que procrastina, ya que es absolutamente imposible y sería de una catástrofe de tal magnitud que los pilares más básicos que hacen construir una Europa unida serían gravemente dañados al haber fallado algo esencial que es la solidaridad de los pueblos.

Otro ejemplo de cómo se está procrastinando continuamente es precisamente ante la solidaridad de los refugiados que huyen de sus tierras por las guerras de el hambre como los subsaharianos. Nuestros dirigente siguen y siguen sin acometer este grave problema de la humidad dejando que el Mediterráneo se llene de cadáveres.

Por el contrario hoy se abren simultáneamente en Washington y en La Habana las embajadas de Cuba y Estados Unidos después de más de 60 años de aislamiento lo cual es un ejemplo de cómo la diplomacia ha avanzado abandonando el permanente aplazamiento de algo que tendría que acabar.

¿Cómo se armonizará la convivencia entre ambas partes?. Pues la respuesta es muy fácil. Simplemente mediante las relaciones comerciales que una vez más serán el termómetro social.

Irán termina de tener sus bloqueos económicos después de dilatadas negociaciones que las potencias nucleares han llevado durante años. Han dejado de procrastinar dando salida a una industria necesaria para el país pero a su vez controlada adecuadamente sin una finalidad de doble uso.

Uxue Barkos, ya volviendo a nuestro país, hoy toma posesión como presidenta de Navarra después de décadas de gobierno conservador. Se le ha cuestionado hasta la saciedad su complejo gobierno en coalición y más sobre la decisión polémica de su Consejera de Interior. Este es otro ejemplo de avance y normalización de lo que yo creo debemos de enterrar para siempre y dejar de procrastinar entre el debate de lo que llaman la vieja y la nueva política.

Las decisiones sobre Cuba e Irán a mi juicio son noticias relevantes que permitirán que los empresarios de cualquier rama puedan tener oportunidades para poder seguir generando riqueza y empleo.

Es ahí donde quiero apuntalar esta reflexión. Dejemos de procrastinar políticas económicas de verdad, acompañamiento a los diversos agentes sociales para mantener el rumbo de la economía y por favor dejemos de malgastar energías en historias estériles que sin dejar de ser importantes deben de ser aplazadas en beneficio de otras políticas más contundentes en lo que toca ahora mover que es la economía.

Natxo Vadillo – Compitte –