En esta ocasión volvemos a encontrarnos con un claro ejemplo de cómo es imprescindible tener adecuadamente evaluados los riesgos y transferirlos al mercado asegurador, con suficiente capacidad en caso de ocurrencia de un evento.

El caso es que se ha iniciado una campaña de revisión preventiva de lavavajillas, ya que un componente electrónico que utilizan las marcas Bosch, Balay, Eff, Lynx y Siemens, tiende a sobrecalentarse lo cual es una causa de riesgo potencial de incendio.

El consejo del fabricante de este subconjunto afectado, llega incluso a recomendar la utilización de los aparatos bajo supervisión y nunca de noche mientras se esté durmiendo.

En nuestro país tenemos un ordenamiento jurídico muy extenso que protege a los consumidores y usuarios, que viene en su última revisión, de distintas directrices de Europa y que se versan todas ellas en una Ley del mismo nombre.

Al detectarse un error de productos como el que nos ocupa, el fabricante, el distribuidor e incluso el suministrador del componente afectado tienen que tomar todas las medidas que tengan a su alcance para aminorar los riesgos.

Así por ejemplo, incurren en gastos de comunicación buzoneando a las viviendas Españolas, proyectando en internet las recomendaciones preparando una web al efecto, invitando a revisar todos y cada uno de los aparatos afectados comprendidos entre unos tiempos de fabricación e incluso retirando del mercado y de los hogares aquellos que potencialmente sea peligrosos.

En consecuencia nos encontramos ante un enorme coste de comunicación, mano de obra y reparación de los daños causados.

La industria aseguradora responde y está diseñada precisamente a dar soluciones como la que nos ocupa.

Mi pregunta es ¿has evaluado en tu empresa este tipo de contingencias?. ¿Estas expuesto como fabricante de incluso un subconjunto?.

Te recomiendo que analices con rigor estos escenarios y consultes a profesionales como Compitte en ver cómo te podemos ayudar.

Gracias.

Natxo Vadillo – Compitte –