Estos días cuesta mucho pensar en positivo. Las noticias que nos llegan de uno y otro lado no invitan al optimismo.

Los rebrotes están ahí, la nueva realidad es una evidencia y no podemos bajar la guardia. Se van a imponer las mascarillas en toda España y sino al tiempo.

En cualquier caso, tenemos que valorar que tenemos una industria fuerte, que ha salido de muchas y muy malas situaciones.

Esta semana de ruta por el sur, he encontrado viejos amigos que me han dado ilusión y han fortalecido aún más mi permanente euforia que me caracteriza.

Así por ejemplo me ha encantado un eslogan que me permito reproducir en estas líneas. “Andalucía ofrece a Europa, lo que el resto del mundo encuentra fuera de Europa”.

Creo que es una realidad que como país debemos tener menor dependencia del exterior. Creo que ha quedado evidenciado que nuestra cadena de suministro no puede estar al albor del capricho de unos y de las dependencias de otros. Me encanta escuchar iniciativas que se promueven para hacer desde aquí lo que hasta ahora despreciábamos y subcontratábamos allí.

Yo ya he conocido tres de ellas que han salido de los mimbres de empresarios acostumbrados a eso a emprender. Dejar de lado el protagonismo de una región en beneficio de todos, aportando de verdad capacidad instalada para poder dar valor, es una realidad que seguro nos llevará a recuperar la senda del optimismo lo antes posible.

Natxo Vadillo – Compitte –