El fuel del Oleg Naydenov ha llegado a la costa Canaria. Es la constatación visible de un desastre medioambiental que es a su vez consecuencia directa de los errores cometidos en la cadena de decisiones desde que el buque se incendió.

La brillante idea que las autoridades adoptaron en concreto Capitanía Marítima de sacar del puerto el barco con destino a alta mar es cuando menos chocante para un servidor que desconoce por completo la problemática naval.

Ahora bien. ¿Llevar al buque a las aguas abiertas es la mejor solución?

A lo mejor sería conveniente tener localizados en nuestro litoral puertos de abrigo, que de alguna manera tuviéramos mejor controlados los sucesivos desastres ecológicos.

Independientemente de esto, se sigue permitiendo faenar por nuestras costas cualquier artilugio que flote, mientras se depredan los mares sin ningún tipo de contemplación, con tecnología cuando menos cuestionable por su obsolescencia en materia de seguridad.

Lo siento no lo entiendo, no llego a comprender cómo nuestros “legisladores”  locales y europeos imponen rigor que demandamos la sociedad civil en evitación de más accidentes que lamentaremos todos y más aún nuestros hijos.

Natxo Vadillo – Compitte –