El mundo se está volviendo últimamente loco. Tenemos dirigentes como el David Cameron que en esta ocasión su flema extrema de democracia británica le ha salido un tiro por la culata.

En cuanto al referéndum de Escocia que estuvo a punto de liarla. Recuerdo que instantes antes de votar su partido conservador decía. “Sabemos que tenéis derecho a elegir a pesar de que no deseamos que os marchéis”.

 El Reino Unido nunca a sido un socio fiable en la Unión Europea. Motivar la decisión de salida por la posible invasión de “indeseables” inmigrantes son del todo claros argumentos xenófobos.

Así mismo es paradójico que un país que está lleno de la más absoluta multicultural con ciudadanos de pleno derecho procedentes de todas las partes del mundo, fruto de la histórica colonización que ahora digan que lo nuestro es de nosotros y que sólo queremos navegar en el planeta.

Las consecuencias a la decisión hoy un dos días después se evidencian, los mercados financieros inestables, pánico en los sectores primarios españoles donde UK es un cliente relevante, pánico de los jóvenes británicos que quieren estar en un mundo más global y bien avenido donde se pueda convivir en paz.

Además miedo me da el efecto dominó en el resto del planeta donde tanto la extrema derecha como la extrema izquierda cada día dan más mensaje insolidarios.

Ahora Escocia que es partidaria de estar en la UE dice que a lo mejor tenemos que convocar un nuevo referéndum. Y más de 2.500.000 € de británicos en las redes sociales exigen volver a convocar otro referéndum ya que se han dado cuenta de la locura que han logrado.

Mientras tanto el primer ministro dimite en “diferido” y deja el muerto a los demás donde tendremos un divorcio francamente amargo, tedioso, agotador, soltando todos los cabos de la telaraña que a los países miembros nos une con Bruselas.

Económicamente en lo que al sector asegurador al que yo represento y vista mi clara oposición al Brexit lamentablemente tendrá consecuencias.

El mercado asegurador más importante del mundo esta en la City de Londres (donde por otra parte no se si lo saben Uds. pero tienen un régimen fiscal especial), todo lo que se negocia se hace el libras obviamente, la más que previsible regresión económica de su país seguramente estrechará los mercados y las capacidades que podemos disfrutar todas las personas y empresas del mundo.

En definitiva yo también me encuentro claramente perjudicado por las decisiones a mi juicio del todo sensacionalistas de algunos ciudadanos que antes de ayer eran considerados Europeos.

Natxo Vadillo – Compitte –