Cada vez es más recurrente que mis amigos, familiares y clientes me pidan consejo sobre mi querida Sevilla. Ya hace un lustro que visito periódicamente la ciudad por negocios y por qué no decirlo, por ocio y diversión ya que me lo paso pipa como dicen los adolescentes.

Sacrificando mi familia y con la paciencia infinita que tiene mi mujer, a quien nunca le podré agradecer suficiente su comprensión y esfuerzo en la crianza de los hijos, tengo que decir que la hospitalidad que mi querido socio Jesús Castaño que me ha dado desde el inicio, dándome cobijo incluso en su cuadrilla es todo un lujo que tengo que reconocer.

La ciudad que es bañada por el Guadalquivir tiene mil rincones que visitar, La Giralda, La Torre del Oro, La Maestranza, el Parque de María Luisa, la Plaza España, el Real Alcázar, las Setas de Sevilla, sus puentes, sus barrios como el de Santa Cruz, mi barrio Santa Catalina, son entre otros cientos de lugares de visita obligatoria que en cualquier guía puedes tener mayor información.

Pero quiero compartir contigo consejos gastronómicos que es lo que más habitualmente me suelen solicitar. Es más que probable que me deje en el tintero algún templo que intentaré rectificarlo en sucesivas versiones. En cualquier caso, el mejor consejo es enviarme la ubicación y en función de ello en unos minutos te damos una pincelá próxima.

Saliendo desde la puerta de mi hotel no hay que perderse el Tremendo de Santa Catalina, Calle Juan de Mesa. Local cervecería no especialmente acogedora, pero el mejor punto de encuentro con mis compadres al mediodía.

En su trasera se ubica el Rinconcillo en la calle Gerona 40. Local que presume de ser el más antiguo de la ciudad, fundado en 1.670. No perderse sus espinacas, las pavías de bacalao o la tortilla de jamón.

La tasca más cutre y a la vez más querida del entorno se Ultramarinos Casa Eugenio. Calle Azafrán 37. Me encanta su jamón y su menudo. Es un maestro de cuchareo.

Cambiando de tercio por completo, hay que visitar a mi amigo David del Puerta Osario. En la calle del mismo nombre número 20. Es un local moderno que se come de lujo. No puedes perderte su Tataki de Atún. Espectacular. En diagonal cruzando de acera tienes otra tasca pintoresca que se llama Bar Casa Eme. Posiblemente el mejor solomillo al wiski de Sevilla.

Nos vamos de barrio hacia la calle Feria y su entorno. A mis hijos les encanta la Bodega Mateo Ruiz. En la calle Palacios Malaver 33. Seguramente la mejor ensaladilla de gambas de Sevilla. Además, es el local más silencioso de la ciudad. Vete y compruébalo tú mismo el porqué. Casa Vizcaíno es una cervecería en Feria 27 que merece la pena visitar por su fresquita cebada. Visita la Plaza del Salvador y La Antigua Bodeguita o Bodegas los Soportales son buenos ejemplos.

Muy cerca tienes la Alameda de Hércules. Zona que lo peta los findes. Tiene más de una docena de locales. A mí me encanta Gigante Bar, Habanilla Café y Taberna Mahareta.

Volvemos a la plaza de la Gavidia y visitamos el local de mi amigo Paco que se llama Bodega Palo Santo. Un templo como la copa de un pino. Imposible definirlo mejor. Dile que vas de mi parte y ya verás. En la Alfalfa tienes un buen italiano con matices andaluces.

Estamos al lado de la Campana. Toma su nombre por una confitería muy famosa y es una de las calles más conocidas del centro histórico. Lugar de encuentro con los amigos y donde nace la calle Sierpes que te conduce hasta el Ayuntamiento. Espectacular edificio.

Cruzando la plaza nueva tienes el Hotel Inglaterra. En su terraza se puede tomar una copa genial. Hablando de terrazas no perderse la del Hotel Eme. Calle Alemanes 27. Tendrás unas vistas únicas de la Catedral y su Giralda.

Baja y date una vuelta por la Avenida de la Constitución. Posiblemente la calle más emblemática del centro. No perderse la Bodeguita Casablanca. No te pierdas su cuchareo. Tampoco puedes perderte el Colmado Casa Moreno en la calle Gamazo 7, alucinarás.

Otra vista espectacular de La Giralda es desde la terraza de la Azotea en la calle Jesús del Gran Poder 31. Muy cerca en la calle Mateos Gago 29, está La Fresquita. Un lugar que adora la Semana Santa Sevillana. Alucina.

El escritor Vallisoletano José Zorrilla, escribió Don Juan Tenorio en la Hostería del Laurel en la plaza de los Venerables. Lo cierto es que no me extraña que fuera su fuente de inspiración. No te pierdas su tortilla por favor. Pregunta por Gary y dile que vienes de mi parte. Es el único Sevillano del Eibar, singular tipo.

Modesto Tapas, es la calle Cano y Cueto tiene seguramente el mejor jamón de Sevilla y eso es mucho decir. La fuente que de ello presume no tiene duda ninguna.

Subiendo hacía la calle Recaredo en sentido contrario a la circulación tienes una cervecería mítica Casa Coronado, a mano derecha haciendo esquina y más arriba el Becerrita. Posiblemente el mejor restaurante de Sevilla o al menos uno de los que tienen más fama. Es muy habitual encontrarte con políticos allí. Un poco más arriba tienes un buen local, económico que tiene un buenísimo San Jacobo, se llama Entre Dos Hermandades.

Cruza y cómete un flamenquín en la cervecería el Camas en la calle Amador de los Ríos. En José Laguillo tienes la cervecería el Kiki y la Sacristía. Este último es un Pub para tomar una buena copa tranquilo.

Un buen restaurante que tiene una ensaladilla rusa espectacular es el Miguel Ángel en la rotonda de Santa Justa con Kansas City. Aquí empieza en la Flor de Azafrán en la mítica avenida de Nervión. Un templo muy recomendable. Espectacular diría yo. Mucho más barato pero que se come fenomenal y cerca en el barrio Sevillista por antonomasia es Casa Paco en la calle Luis Huidobro 23.

Continuando en el mismo barrio del ensanche Hispalense está el Malambo. Es un restaurante argentino, casado con una vitoriana que le pone más que empeño en lo que hace. El Jota en la calle Luis Montoto otra cervecería, de imagen sucia y cutre siempre llena de buenos amigos. El Zarandaja en la avenida de la Buhaira 14 es un local moderno que hace cosas riquísimas.

Joaquín Márquez y su hijo La Reserva, en la calle Felipe II y Virgen de las Montañas respectivamente, son dos buenos ejemplos de la mejor gastronomía andaluza, me encantan ambos. No te pierdas su salmorejo. No hace falta que lo elijas, directamente te lo ponen.

Ya que estamos en Los Remedios no te pierdas La Montanera en la calle Juan Sebastián el Cano. Tiene unas chacinas de muerte, su lomito es un lujo, además de su San Jacobo. Antes de comer pasa por la cervecería Los Alcalareños, también conocida por La Grande en la calle Virgen de Luján. Si quieres probar una de las mejores cervezas de Sevilla, en la calle López de Gomara, disfruta de sus jarras heladas de aperitivo, gambas. Otro local que te va a sorprender es el Ulloa Urrea en la calle Constancia 34 esquina Salado. Es un chico chileno que se ha hecho así mismo, pero ojo que corta el pelo.

A este lado del río está también Triana. Un garito ideal es el Sol y Sombra en la calle Castilla 147. No te pierdas su lomo al ajillo. Pasear por la calle Betis y observar Sevilla desde la orilla no tiene desperdicio. Desde Mariatrifulca se come bien y puedes contemplar el puente de Isabel II.

En paseo Colón de vuelta tienes una serie de Pubs que animan la noche, por ejemplo Lobby y Dada. Enfrente, tienes el clásico mercado Lonja del Barranco, que tan de moda se están poniendo donde puedes ir por los distintos puestos probando de todo. Está pensado para los guiris a mi juicio más que para nosotros.

No te pierdas Taberna Coloniales en calle Fernández y González 36, madre mía que calle más española por Dios. El Cairo es otro grande de la ciudad, en Reyes Católicos 13. Bodega Salas en la calle Almansa 15 tienes la mejor paella. En Pio XII tienes otro Tremendo. En este caso puedes además comer marisco y a mi juicio la mejor cerveza de la ciudad.

Puedo seguir y seguir así durante dos o tres docenas de semanas sin exagerar para nada y eso que no me he metido con la provincia de Sevilla que es de extensión dos veces Euskadi. Creo que esto lo dejaré para otro episodio.

Desde luego vas bien alimentado e hidratado con los buenos consejos que te he aportado. Disfruta y cuéntalo que nos apetece compartir.

Gracias Jesús, como puedes ver soy un buen discípulo tuyo, que buenos momentos hemos echado como dicen por tu tierra y lo que te rondaré morena como dicen en la mía.

Natxo Vadillo – Compitte –