Hoy todo el país está de enhorabuena ante la enorme gesta de nuestro compatriota Rafa Nadal. Qué curioso que nadie ante un éxito tan notable y con tanta repercusión mundial se rasgue las vestiduras y sin embargo por un instante aún cuando sea por un solo momento estemos todos orgullosos de ello.

Virginia Torrecilla, la semana pasada saltaba al campo de futbol, habiendo superado un cáncer de extrema gravedad que durante dos largos años le apartó del futbol y de la vida. En aquel encuentro el Barça femenino demostró su superioridad con un resultado aplastante, 7-0 acabó el marcador en la final de la Supercopa de España Femenina.

Sus adversarias del equipo la Ciudad Condal, al acabar el encuentro no dudaron un instante en celebrarlo y festejar la victoria junto con el éxito de Virginia. Aquí de nuevo un buen ejemplo del saber reconocer y de los enormes valores de nuestras jugadoras.

En ambos casos, todos estamos igual de emocionados. Ambos son un ejemplo de superación, perseverancia, sin tirar la toalla, siempre hasta el final con esfuerzo y tremenda motivación.

Recientemente leí en LinkedIn una expresión de Denzel Washington – afamado actor, director de cine – que decía… “Estoy convencido de que la gente que avanza es la gente que se esfuerza más que el promedio, madrugan, estudian más, trabajan más… Esa gente no tiene suerte… Tiene Disciplina”

Cuántas similitudes encontramos constantemente en el deporte y su aplicación a la empresa, ¿verdad?

Pues eso, animarse a seguir, sin dejarse derrotar ni desmotivar, si te desvaneces en un día malo, te aconsejo que te acuerdes de Virginia y de Rafa.

Natxo Vadillo – Compitte –