Gran parte de nuestros interlocutores en Compitte de formación son ingenieros. Esta área de la educación llamada ciencias, acostumbran a decir con frecuencia… “lo perfecto es enemigo de lo bueno”.

Sin embargo, los que estamos adiestrados en el mundo de las letras solemos tener una visión de la vida antagónica.

Desde luego la riqueza precisamente recae en esto. En poder conseguir de las dos visiones lo mejor de cada una, para conseguir la calidad deseada en el servicio o en el producto.

Conozco mucha gente que por su forma de ser dedican tiempo a comprobar, ver, conseguir la mejor opción de compra. No les interesa para nada mantener fidelidad a sus consumos ya que les agrada siempre conseguir el mejor precio.

Personalmente considero que siempre es mucho mejor tener seleccionado previamente un grupo de proveedores de confianza y acudir a ellos cuantas veces necesites sin poner en tela de juicio el precio como primer atributo de compra.

A la larga siempre es más económico por muchos motivos. Primero y fundamental por confianza y compromiso. Segundo por tiempo ya que no se pierden esfuerzos en vano. Y tercero ya que obviamente ante un cliente habitual siempre se pueden hacer excepciones y se le conoce mejor anticipándose a sus necesidades.

Extrapolar esta visión a nuestro terreno es esencial. Cuanto más se conozca de la empresa que gestionamos, ser verbalicen las inquietudes, broten las ideas, mejor nos podemos anticipar al suceso inoportuno, súbito, accidental e imprevisible, que al fin y al cabo es nuestra profesión.

Natxo Vadillo – Compitte –