La frase que titula este post no es de mi cosecha, si no del malogrado Steve Jobs, de la cual no puedo estás más de acuerdo.

Hoy 2 de mayo de 2016, el que aquí les escribe cumple su aniversario profesional. Hoy cumplo 25 años de vida laboral, vamos lo que mayormente le llaman las bodas de plata en el trabajo.

Calculando a “grosso modo” puedo decir que he trabajado 1.200 semanas lo que supone 48.000 horas laborables, sin valorar más horas que las reglamentarias.

Empecé siendo un chaval recién acabada la mili, como corresponde a los de mi edad, estando el país sumergido en una enorme ilusión acompañada de enormes fastos por las Olimpiadas de Barcelona y la Expo de Sevilla.

He vivido posteriormente la crisis del 1993, cambios de gobiernos de la izquierda a la derecha y de la derecha a la izquierda, el inquietante efecto 2000 con el cambio del siglo, la recientemente crisis económica, la caída de la construcción como eje vertebral del crecimiento económico, la innovación impulsada desde los gobiernos fundamentalmente del país vasco, el reto de la industria 4.0, convulsión y terror de cientos de atentados y guerras de todo tipo, el emerger de China como actor clave económico en el mundo, la implantación masiva de la tecnología y poder ser la primera y pionera generación de lo que ahora se llaman nativos digitales.

Todo ello y muchos más hitos exógenos (positivos y negativos) me han repercutido en mi estado de ánimo, pero jamás me ha faltado la perseverancia en el trabajo y eso no es más que por la capacidad permanente de auto motivación y de querer hacer cada día mejor las cosas, buscando siempre la satisfacción del cliente y la reputación profesional.

Es todo un lujo ahora en esta segunda fase de mi “vida laboral” contar con socios y compañeros a los que siempre estaré permanentemente agradecido por todo lo que me aportan en su generosidad de comprenderme y aguantarme que por otra parte no es baladí.

Obviamente es todo un honor poder presumir de no haber estado desempleado ya que siempre he creído en el auto empleo con todo lo que ello conlleva.

En fin espero seguir cumpliendo aniversarios laborales y ser eficaz en la respuesta y eficiente, aportando valor añadido y ayudando a los demás a su crecimiento personal en esta a veces incómoda senda del trabajo.

Gracias a todos.

Natxo Vadillo – Compitte –