Cuando uno pone el píe por primera y última vez en el Vicente Calderón, ante una proeza ilusionante te embarga la emoción. Más aún cuando vas acompañado de tu familia política donde el Alavesismo se lleva en el ADN y el buen futbol se siente como una religión.

Durante la primera parte estábamos ambos equipos muy igualados, hasta que llegan apenas tres o cuatro minutos y nos meten dos goles como soles fruto de la individualidad de las estrellas del eterno rival copero español.

El resultado final todo el mundo lo conoce y desde luego hay que felicitar al ganador, sabiendo que nosotros hemos dado lo máximo tanto en el césped como en las gradas.

Dentro de unas semanas tendremos ocasión de volver a visitar la bienal de subcontratación en el BEC y volveremos como siempre a ver empresas locales y grandes marcas más globales, en un mismo terreno de juego, intentando ambas poder seducir a los visitantes y compradores con el fin de lograr jugosos contratos.

¿Qué quieren que les diga? Me encanta ver cada día más y más, emprendedores de la tierra luchando en este mundo tan canalla de tú a tú con los grandes.

Sólo hay que tener muy presente una máxima a mi juicio. FUERA COMPLEJOS.

Muchas gracias al Deportivo Alavés en todos sus estamentos por hacernos tan felices con humildad.

Natxo Vadillo – Compitte –