La empresa no era nada pero que nada fácil. Años y años de relación profesional sin quebranto a la lealtad, recíprocamente, dan sus frutos y como decía aquel los éxitos.

Hoy estoy muy satisfecho. A decir verdad, la mayoría de los días gracias a Dios estoy francamente orgulloso de mi trabajo, de nuestra empresa y del equipo de aliados que disponemos.

Hemos conseguido desbloquear una determinada secuencia de siniestros altamente complejos, algunos incluso extemporáneos, con dificultad documental incluso. Además, hemos logrado suscribir una vieja demanda aseguradora que nos apretaba el zapato, levantando una exclusión industrial que ni los más viejos del lugar se les hubiera imaginado por lo más remoto.

Pero es que además todo esto es más fácil cuando eliges buenos proveedores. Excelentes compañías aseguradoras y mejores profesionales que desde los distintos estamentos que tiene cualquier empresa comercial, técnicos, postventa, se implican contigo y por consiguiente se implican con nuestros clientes.

Nuestro protagonista anónimo también ha hecho algo para mi fundamental. Y es que uno trabaja mucho más cómodo cuando no se encuentra permanentemente cuestionado, cuando a pesar de estar igualmente de presionado por nuestros competidores que llaman a las puertas de nuestros clientes, estos son bien recibidos, y se confirma después de aplicar el termómetro del mercado, que no nos relajamos y que nos consideramos más empresa que la propia empresa que aseguramos.

Honestidad, ir de cara, no ocultar la dificultad, hacer partícipe al cliente de ello, exponer la hoja de ruta para llegar al objetivo de cumplir el logro, mantener un dialogo fluido, saber de la estrategia de las empresas y como digo yo averiguar los andurriales que transitan, es la receta mágica que de veras permite tener el reconocimiento que tenemos y que deseo además felicitar por el logro alcanzado tanto a mis socios y partner, como a las compañías y sus personas, que al fin y al cabo confían en Compitte y sus clientes.

Muchas gracias queridos clientes por dejar hacer.

Natxo Vadillo – Compitte –