Un total de 45 buques de Hanjin se encuentran fondeados en aguas de todo el mundo, con toda clase de cargamento en sus cubiertas, tras serles denegados el acceso a los puertos, al no poder hacer frente a las tasas de entrada por falta de liquidez.

Las autoridades Coreanas, inevitablemente ante la falta de viabilidad del proyecto, de la hasta ahora séptima compañía naviera mundial en tráfico de contenedores, van a provocar la entrada en concurso con lo que ello implica.

Las consecuencias que este infortunio para la industria en muchos casos aparejarán consecuencias devastadoras.

Desde el mismo instante que se conoció la noticia en Compitte sonaban los teléfonos ante la alarma que provocaba en nuestros clientes que necesariamente importan, fundamentalmente del sur este asiático, materias primas y productos.

Jurídicamente hablando el asunto tiene una complejidad enorme, al serles afectadas diversas normativas y legislaciones nacionales, al margen de las condiciones de compra y venta que se rigen por los incoterm.

En consecuencia desde el punto de vista del riesgo, es absolutamente necesario el análisis de la continuidad de negocio en las organizaciones, cuando entre otros nos sometemos a riesgos de falta de abastecimiento ocasionados por terceros como en este caso.

Transferir riesgos económicos de lucro cesante, patrimoniales puros por las consecuencias derivadas de la parada de producción y otras consideraciones, son perfectamente evaluables, si como decimos hacemos un análisis de la continuidad de negocio.

Natxo Vadillo – Compitte –