La marca Surcoerana entierra definitivamente la producción de su producto “estrella” lo que le ocasiona ya un enorme perjuicio económico, reputacional y de confianza en los mercados como así lo evidencia el desplome de las acciones de la multinacional en la bolsa.

Samsung que es en la actualidad el primer fabricante de móviles en el mundo, no ha sido capaz de resolver el problema de las baterías del terminal que provocaban su autocombustión por sobrecalentamiento.

Este asunto desde luego pasará a la historia, como el caso de producto defectuoso electrónico con mayor repercusión hasta ahora conocido.

Además de cesar la producción con la pérdida financiera que ello supone, además de provocar un socavón gigantesco en la intachable imagen, obviamente se encuentra ante un enorme problema de recall – retirada de productos – recogiendo todos los terminales en el mundo, indemnizando a todos sus usuarios con la devolución integra de su valor y reciclando conforme a la normativa estos elementos que son altamente contaminantes.

Parece ser que el origen del sobre calentamiento de las baterías obedece al reducido espacio que dispone motivado por la pantalla curva de alta definición que asombraba a sus clientes.

Es preocupante que una empresa de este nivel, lance al mercado su último modelo sin los suficientes ensayos debido a la evidente carrera desenfrenada por se el pionero en este mundo de la tecnología que además está esquilmando de materias primas al planeta.

Veremos en unos meses las consecuencias económicas que analizaremos en Compitte para poder extrapolar los riesgos a los que se exponen nuestros clientes y poder transferir estos a un programa asegurador adecuadamente dimensionado.

Natxo Vadillo – Compitte –