Decenas de miles de personas (aproximadamente 75.000) el fin de semana anterior se quedaron en tierra sin poder embarcar en sus aviones en los aeropuertos de mayor tránsito en Europa como Heathrow y Gatwick.

Este caos repercutió en gran parte del mundo debido a la caída del sistema informático de la compañía Britsh Airways.

Según medios británicos, un trabajador de una contrata que realizaba trabajos de mantenimiento en el centro de datos desconectó involuntariamente el suministro eléctrico apagando los sistemas informáticos.

Ahora después de este infortunio la aerolínea se prepara para atender la avalancha de reclamaciones de sus clientes repercutiendo severamente en su balance.

Una vez más nos inquieta valorar si están adecuadamente transferidos los riesgos de la cadena de suministro y más aún si se amparan adecuadamente los errores profesionales.

Seguro que existen manuales, normativa, procedimientos para cada tarea, pero una vez más el ser humano como es lógico puede incurrir en errores involuntarios ocasionado enormes caos como el que nos ocupa.

Natxo Vadillo – Compitte –