Que se lo pregunten a Porsche. Ya han pasado 15 años desde que naciera el primer Cayenne.

Parecía una herejía, un sacrilegio. Nunca se había conducido un Porsche a más de dos palmos del suelo, ni con cuatro puertas, incluso Diésel.

Muy pocos entendieron el lanzamiento de este todo terreno y hoy en día es Porsche quien no se entendería sin él.

En 2002 la marca estaba casi en quiebra, sin embargo, una apuesta arriesgada de la dirección después de muchas discusiones dio luz verde al proyecto en 1998. Decisión que cambió para siempre la historia de esta gran marca.

Su producción de una carencia de 70 unidades diarias, pasó enseguida a 350 y a ser un fenómeno social, siendo un pionero de los modelos llamados SUV que han canibalizado el mercado junto con el Nissan Qashqai que también hay que decirlo fue un ejemplo similar que relanzó a la marca japonesa, eso si en otra división.

Hoy en día el 70% de las ventas pertenecen a esta gama junto con su hermano pequeño el Macan, permitiendo cerrar el 2016 con el mejor ejercicio de la historia con 3.900 millones de euros de beneficios.

Ahora fabricantes Premium como Lamborghini, Bentley, Maserati, Jaguar, además de los habituales alemanes, japoneses y americanos no consideran sus estrategias comerciales sin poder disponer de un vehículo semejante.

Y es que en muchas ocasiones ser decidido en el convencimiento de esa idea que te ronda en la cabeza es la clave del éxito de tu empresa.

Anímate, arriesga antes que lo haga la competencia.

Natxo Vadillo – Compitte –