Ya lo han logrado, la gesta está cumplida, lo han desencallado, sin embargo, ahora empieza el gran siniestro.

Se ha dicho que el bloqueo del Canal de Suez ha supuesto un coste al comercio mundial de entorno a 10.000 millones de dólares a la semana.

Pero poco se ha mencionado sobre las consecuencias que van a afectar severamente al propietario, – la firma japonesa Shoei Kisen KK –   y sus aseguradoras, que ambas podrían enfrentarse a las reclamaciones de la Autoridad del Canal de Suez por pérdida de ingresos más los daños a las instalaciones y de otros barcos cuyo paso ha sido interrumpido.

Por norma general los buques portacontenedores de este tamaño suelen estar asegurados por daños a cascos y maquinaria entre 100 y 140 millones de dólares – según fuentes del sector –

A todo esto, hay que sumarle los costes de la operación de salvamento y los demás propietarios de la carga a bordo del barco y de otros navíos atrapados que reclamarán pérdidas en bienes perecederos o por incumplimiento de los plazos de entrega.

Los reaseguradores que están soportando el riesgo desde luego no estarán para nada cómodos con la noticia. Los afectados – en la gran mayoría pymes – igualmente velarán por sus intereses, el conflicto va a ser descomunal francamente.

Desde el punto de vista de la mitigación del riesgo, de nuevo, insistimos en la necesidad del análisis mercantil de las relaciones en este ámbito, propietarios de la mercancía, consignatarios, armadores, etc… deben de regular las relaciones, conocerse y valorarse, sabiendo su alcance, sus derechos y obligaciones, basadas en el marco regulatorio nacional, europeo y mundial más aún en el mundo marítimo sobradamente regulado.

Sólo de esta manera podrás en lo sucesivo poder anticiparte a eventos semejantes.

Natxo Vadillo – Compitte –

Foto, autor desconocido.