Estoy indignado y no dejo de asombrarme cómo tenemos una doble moral en este mundo que es difícilmente justificable.

Hace una semana Jordi Evole, en el genial programa que lidera de Salvados, en la Sexta, realizó uno en concreto relativo al futbol y el dinero negro enorme que maneja.

Entrevistó al que fue en su día administrador judicial del Atlético de Madrid, Luís Manuel Rubí, testimonio que le pone a uno de muy mal humor.

Mal humor por que no es admisible sabedores de las enormes cantidades de dinero negro que se mueven, nuestros inspectores de hacienda, los gobiernos y sus políticos miran siempre hacia otro lado.

No es políticamente correcto meter mano a un club y eso a los políticos les remueve las entrañas. Sabemos que al final la foto es lo que importa y tenemos que potenciar a la afición sea como fuere.

Es un escándalo. Pero para escándalo la FIFA. El próximo mundial que se juega en Brasil lleva ya su octavo obrero fallecido, pero para Qatar 2022, se registran ya 1.200 y se calcula que podría incrementarse hasta 4.000 los fallecidos.

Además se habla que la FIFA, exige a los estados en los que juegan estos mundiales que sean netas sus ganancias, esto es, que no tributen sus beneficios.

¿En qué mundo vivimos? ¿Importa mucho más el futbol que las normas que regulan nuestra convivencia?. Las condiciones extremas de trabajo a las que se les somete a los obreros no importan. Lo importante es que se celebre el evento y que millones de personas disfruten por unas horas viendo a sus estrellas.

Yo desde luego con este panorama no colaboro. Me bajo del autobús. Lo siento es del todo execrable.

Ahora en elecciones al parlamento Europeo, me gustaría ver de verdad a partidos con programas comprometidos con el fraude a todos los niveles, con valores para todos los extractos de la sociedad y garantizando enfrentándose al los lobby de poder como el que nos ocupa.

Sólo de esta manera se puede gobernar con legitimidad de exigir al ciudadano con su compromiso.

Metamos un gol a la corrupción.

Natxo Vadillo – Compitte –