El que se ejerce en la sociedad al margen de las instituciones legales, en virtud de la capacidad de presión o autoridad que se posee como ejemplo la banca, es lo que denominamos como poder fáctico.

El sector financiero que entre todos hemos rescatado descapitalizando el país, acudiendo a financiación externa, provocando los injustos recortes y prolongando la crisis ocasionando una tremenda indignación de la sociedad, es quien además se permite continuar negando el crédito a los autónomos y las empresas, permaneciendo campando a sus anchas atentando incluso a la estabilidad de sectores como la mediación profesional.

La presión que provoca en la clientela exigiendo de forma mafiosa la contratación de coberturas de seguros estándar que nada tienen que ver con las verdaderas necesidades de las pymes es absolutamente despreciable.

La postventa en caso de siniestro es inexistente provocando tensiones de tesorería de gran calado que hacen peligrar la estabilidad financiera de cualquier organización.

Ejemplos en Compitte tenemos docenas. La indignación a la que hemos llegado acrecentada por la desesperación de nuestros clientes, estando los valores de la banca en las antípodas de lo que las normas del buen comercio y el sentido común establecen son mayúsculas.

Desde luego yo no voy a cesar ni un solo instante en pelear por esta injusta forma de proceder, de trabajar bajo la imposición del grande perjudicando a nuestros clientes y también a los profesionales que amamos nuestro trabajo.

El soberbio discurso ofrecido hoy por Su Majestad el Rey Felipe VI ante las  Cortes Generales, en el solemne acto de Juramento y Proclamación como Rey, deja un hilo de esperanza bajo el compromiso que ha mencionado de lealtad, al saber escuchar, comprender, advertir y aconsejar.

Ha indicado que hoy más que nunca los ciudadanos con toda la razón demandan que los principios morales y éticos inspiren y que la ejemplaridad presida su vida pública refiriéndose a la Corona.

Como servidor de todos los ciudadanos en lo que denomina como una monarquía renovada para un tiempo nuevo, invito a que SM el Rey Felipe VI atienda a los ciudadanos, profesionales, autónomos y empresas escuchando las tremendas injusticias que se continúan aprovechando los poderes fácticos que nos estrangulan hasta la asfixia.

Le deseo el mayor de los éxitos posibles y que de verdad cumpla con lo prometido y nos ayude a todos de igual a igual.

Muchas gracias y suerte.

Natxo Vadillo – Compitte –