El pasado miércoles el planeta se desayunaba con la noticia por muchos más que temida. Trump había ganado las elecciones en Usa.

Los demócratas encabezados por la derrotada Hillary Clinton, invitaban a sus fervientes seguidores a descansar sin haber reconocido aún que su rival les había barrido de calle.

Mucho se ha escrito, mucho más se escribirá de lo que nos depara el futuro con el liderazgo de este hombre, los motivos que han motivado su victoria y los palos en las ruedas que se introducen en las candidaturas.

En ocasiones pienso que en los comités de dirección de los partidos se nombran a personas de confianza del partido rival, ya que desde fuera no se entienden muchas decisiones y más habida cuenta de un país tan misógino como es Estados Unidos.

Parafraseando a mi buen amigo Iturmendi y extractando de una conferencia que nada tiene que ver sobre este asunto, me permito señalar con acierto su pensamiento para con los riesgos a los que nos enfrentamos.

“Percepción y comprensión. Lo primero es la identificación, el análisis y la evaluación de la realidad. La descripción de la realidad, el diagnóstico correcto del problema, es básico para después determinar sus causas y para proponer las acciones correctivas o tratamiento. Para ello debemos contar con fuentes fiables de información, tanto de tipo externo, como interno y del entorno. Tengan cuidado con esta fase del proceso, si fracasamos a la hora de describir la realidad con objetividad, es casi seguro que fracasaremos en su análisis, evaluación, y acciones correctivas de los problemas estudiados.”

Por consiguiente, ahora toca ver la aplicación a la realidad del programa electoral, lo que nos puede comprometer a la economía, la paz mundial y en lo que a nosotros en concreto nos afecta, en la evolución de los mercados aseguradores estadounidenses que tanto nos gustan y confían en Compitte.

Natxo Vadillo – Compitte –