Los también llamados U.A.V. o para entendernos mejor, aviones no tripulados, tienen ya en breve un futuro esperanzador para la sociedad civil.

Estas aeronaves que como en muchas otras cosas, son fruto del desarrollo previo para su explotación militar, ya que sus ventajas son indudables, frente a un caza en operaciones de supervisión por ejemplo.

En el día de hoy nos hemos desayunado con la noticia de que Amazon enviará paquetes con Drones hasta las casas de los consumidores.

Si esto parece que es de una película de la Guerra de las Galaxias, yo veo que desde luego la implantación más inmediata de esta tecnología nos puede ser muy útil para por ejemplo supervisar la extinción de incendios, realizar toda clase de trabajos de seguimiento agrícola y ganadero, operaciones de vigilancia de las costas, de las carreteras entre otras.

Obviamente el poner en marcha un helicóptero para una acción de vigilancia, con lo que supone su coste hora, se reduce de forma exponencial con la utilización de los U.A.V.

El reto está ahora en regular el uso de estas herramientas ya que existe en la actualidad un gran vacío legal en una franja de hasta 300 metros de altitud.

La industria aseguradora debe responder para dar cobertura en materia de responsabilidad civil y por supuesto en materia de daños, ya que muchas de estas máquinas tienen un alto valor económico.

Natxo Vadillo – Compitte –