Hacía años, calculo yo que al menos una década, que no teníamos un final de año tan intenso y convulso en nuestro sector. La tormenta perfecta que definen muchas autoridades se ha dado en este horroroso 2020.

La pesadilla de la pandemia, con un entorno en pérdidas en clara recesión, con la salida de los grandes fondos de los mercados bursátiles aseguradores, junto con sectores estratégicos claramente lesionados como la aviación, por ejemplo, han provocado situaciones en las renovaciones de las cuentas francamente tensas.

Bueno, ya todo esto ha pasado, hemos conseguido y con nota poder atender a todo el mundo, también es cierto que jugando con buenos compañeros de viaje es mucho más fácil, pero desde luego ha sido clave la trayectoria impecable de años de buen trabajo.

Ya tenemos la vacuna, durante el primer semestre de 2021 vamos a estar aún todos con las medidas restrictivas, pero hay esperanza de volver a recuperar y con firmeza la senda del crecimiento.

Yo tengo esperanza que las nuevas estrategias industriales como es el hidrógeno por ejemplo serán un apasionante reto a corto plazo que nos dará alas de nuevo.

Como consejo que quiero aprovechar a ofrecer, por favor, nunca dejes por sentado que se ha entendido adecuadamente la exposición de tus riesgos. A la hora de poder confeccionar un adecuado programa de seguros y más ahora cuando las capacidades se han mermado y las primas y los deducibles se han incrementado, toca aún si cabe esforzarse más en la creatividad.

Claro para eso hay que saber y mucho del oficio, hay que ser capaces de poner el acento en lo esencial, tiene que ser a su vez bien digerido por los suscriptores y el diseño de la solución en forma de póliza tiene que obedecer con exactitud al espíritu que se desea asegurar, incluso si fuera necesario con consultas vinculantes para dejar bien atado y por consiguiente no fallar al trigger (desencadenante) esperado.

Todo lo demás como dice un buen amigo mío… son pájaros y flores.

Feliz año nuevo, ánimo y a tope que vamos a pasar un 2021 en permanente ebullición.

Natxo Vadillo – Compitte –