Brutal mazazo el que nos hemos llevado todos hace apenas 24 horas. Parece que nos duele y nos impresiona mucho más cuando nos toca de tan cerca. Aquellos accidentes que hemos sido testigos en el sureste asiático, también igual de terribles nos hacen empatizar con sus víctimas, pero el fatal siniestro de ayer nos acongoja y nos hace más partícipes del dolor que sufren las familias.

La opinión publica, el estado de conmoción que nos une y si me permiten la alarma social que está generando últimamente tanto accidente aéreo se hace una pregunta común ¿qué está pasando en la aviación civil? ¿porqué se caen tantos aviones últimamente en ruta?

Yo no tengo ninguna duda que la ejemplar industria aérea dará con el origen del problema que desencadena que un avión se precipite en pleno vuelo. No tengo ninguna duda que la tecnología acabará con las debilidades del sistema y tampoco me cabe ninguna duda que los procesos se mejorarán minimizando los riesgos, pero si que tengo muy claro que al final el riesgo cero no existe, que el ser humano inventa increíbles aparatos para mejorar nuestras vidas y la evolución de la humanidad pero lamentablemente estas cosas son también variables del azar.

Tengo entendido que en el último año han ocurrido 21 accidentes, de los cuales 13 durante la ruta lo cual está cambiando el paradigma del riesgo aéreo no sólo durante las operaciones de despegue y aterrizaje que siempre nos inquietan a todos.

Todos los días operan miles de vuelos, centenares de miles de vuelos anuales, el volar ya no es un lujo desde hace mucho tiempo, lo cual me hace a mí pensar que precisamente este es el factor clave, la enorme frecuencia que tiene que ser directamente dimensionada, a las capacidades en tierra en todos los aspectos relativos a la seguridad con el fin de mejorar el coeficiente de siniestralidad.

Ahora toca dar nuestro aliento y el pésame a las familias, dar sepultura a las víctimas y seguir avanzando sin prisa pero sin pausa en la investigación y mejora de la seguridad.

Q.E.P.D.

Natxo Vadillo – Compitte –