Desgraciadamente todos los años en la industria, tenemos accidentes graves o muy graves que terminan en un desenlace fatal o en secuelas irreversibles.

Hace unos días nos ha tocado de cerca en la casa de un cliente, cuando en una operación habitual, una subcontrata, presuntamente por un exceso de confianza,  se provoca un accidente por atrapamiento y como consecuencia la muerte del operario.

Tenemos un ordenamiento jurídico claro relativo a la prevención, nos consta que se cumple en gran medida, pero al final siempre acaba apareciendo el factor humano que es absolutamente imprevisible.

Sea como fuere, para todos es una catástrofe que ocurran accidentes de este calibre, que nadie desea y que nos dejan una huella imborrable en la conciencia de todos nosotros, a pesar de que tomemos de forma permanente todas las medidas que estén a nuestro alcance.

Queremos hacer una reflexión sobre este desagradable acontecimiento, dado que nos ha tocado por suerte, con una empresa que es un ejemplo en la gestión y por tanto, tienen hechos los deberes muy por encima de lo que marca la norma.

Además de cumplir escrupulosamente con la normativa, se dispone de unas políticas en materia de proveedores, subcontrataciones, cadena de valor y seguros, de alto nivel, que procuran tapar huecos de cobertura que hagan lamentarnos posteriormente.

La pregunta es la siguiente; ¿estás convencido de tu gestión de tus programas de seguros?. ¿Tienes adecuadamente establecido un protocolo con las subcontrataciones?, y  ¿con la cadena de valor?, y si al final ocurre ¿estas de verdad protegido?, ¿sabes de los riesgos a los que te enfrentas?.

Analiza el tema por favor, no lo dejes pasar más tiempo, confían en profesionales y si lo deseas cuenta con nosotros que te ayudaremos.

Q.E.P.D.

Natxo Vadillo – Compitte