No es mío el titular. Me he permitido adueñármelo al leer al bueno de Gaizka Grajales, conocido empresario, con un palmarés impresionante y por todos respetado.

Pero es que me viene como anillo al dedo, para insistir en esto del comportamiento y el compromiso en los negocios. De igual a igual, cliente proveedor y viceversa.

Como se decía en la mili… el valor se le supone, llevado al servicio, nuestras industrias deben de ser muy eficaces y eficientes en los momentos de la verdad.

Eficaces a la hora de colocar los riesgos con éxito, compromiso y honestidad. Eficientes a la hora de responder al siniestro con la contundencia esperada.

Esto que parece evidente, no lo tengo yo muy claro que en general y en este momento, se esté mejorando significativamente.

Sin embargo, este atributo ya demasiado manido, debería de ser de primero de los negocios. Integrado en el ADN de las organizaciones y de sus personas, con permanente esfuerzo, siendo un anatema su olvido.

Digo esto ya que, de un tiempo a esta parte, todo parece haberse convertido en un commodity, todo parece estar demasiado estandarizado, al mínimo esfuerzo, con la mínima energía y mucho menos implicación.

Cuando por otro lado te aplicas, sorprendes con creatividad, empatizas con la inquietud, escuchas de forma asertiva, te esfuerzas en la proactividad, lograrás muchas cosas. La primera y fundamental, la fidelidad – no hay que olvidar que nadie es cautivo de nadie, no hay que olvidar que lo que sirvió en su día hoy en día ya no vale – en segundo lugar, algo extremadamente motivador que te carga de energía y de autoestima, conseguir que tu cliente haga de embajador y te reconozca como el mejor o dentro del pódium de los mejores, como dice el anuncio, no tiene precio.

Dinamicemos recurrentemente el brainstorming con la clientela de igual a igual, ayuda a tus clientes más allá de lo esperado y sobre todo y ante todo hazles ganar más.

Muchas gracias, Iker por tu compromiso y motivación reciproca.

Natxo Vadillo – Compitte –