Ya hemos vuelto de vacaciones como casi todos los mortales y ya estamos incorporados gracias a Dios a nuestros trabajos.

Seguro que como muchos de Uds hemos tenido ocasión de circular largo y tendido por toda la llamada piel de toro.

Durante esos trayectos te da por pensar y descubres contradicciones alucinantes.

¿Se imaginan ver a la Gendarmería Francesa patrullando en coches Fiat? ¿y los Carabineros Italianos en coches Opel? ¿o incluso los Bundespolizei Alemanes a bordo de Peugeot? Seguro que no ¿verdad?.

Pues así son nuestros dirigentes de ser tan “precisos” con sus políticas. Hemos podido ver durante el verano como se jactan de que la economía va mejor, que empezamos a estar en números negros, que hay que modificar las previsiones y que todo ello es fruto de las políticas de estimulación económica.

Pues sorprendentemente me ha chocado ver al Instituto Armado y a la Policía Nacional,  a bordo de coches que poco o nada tienen que ver con nuestra actividad industrial, que aprovecho a mencionar no es despreciable para nada la industria del automóvil dentro del PIB (magnitud macroeconómica que expresa valor monetario de la producción de bienes y servicios de demanda final de un país).

Según los datos de 2012 en España hay 1.405 empresas del sector de la automoción que facturan entorno a 48.246 millones de euros, empleando a 134.113 trabajadores.

¿Cómo se entiende entonces que queremos estimular a la economía y veo circulando por la carretera a la Guardia Civil en bonitos Alfa Romeo 159 fabricados en Nápoles o Land Rover Freelander no precisamente fabricados por la extinta Santana de Linares?

Podría seguir poniendo más y más ejemplos pero no viene al caso, creo que ya se me ha cogido el concepto de lo que quiero decir ¿verdad?

Y esto que se ve. No me quiero ni imaginar lo que no vemos.

Deberíamos de tener un poco más de sentido común en los consumos que el estado genera por favor.

Tiene guasa que las Policías Autonómicas son más patrióticas en sus desplazamientos.

Natxo Vadillo – Compitte –