Imaginemos por un momento. Llega la Feria de Abril. Millones de personas que acuden al Real, a pasarlo genial. El clima anda regular. No se puede establecer con certeza si lloverá intensamente o será una lluvia pasajera. Sin embargo, somos una importante empresa de bebidas altamente consumidas en una Feria habitual.

¿Cómo puedo proteger mi campaña ante la incertidumbre climática? La respuesta es nítida, mediante una póliza paramétrica.

Este es un ejemplo claro de la evolución de la agenda digital y el big data en conexión con los seguros. Tenemos datos objetivos de todo tipo. Sabemos de los ciclos de retorno climatológicos concretos en el barrio de Los Remedios – lugar donde reside la Feria de Sevilla en concreto – por lo tanto, podemos llevar a un contrato de seguro las pérdidas en mi balance ante una hipotética pérdida de ventas, disparando – trigger – de manera automática la indemnización previamente pactada.

El cambio climático de nuevo como oportunidad de mejora ante la incertidumbre empresarial innovando más allá del sector primario agrícola.

Somos una gran empresa productora de botellas de vino. Todos los años durante la vendimia preparamos un enorme stock con la ilusión de venderlas para que nuestros clientes las culminen con sus espectaculares caldos.

Las cosechas llevan años siendo muy irregulares y no sabemos cómo protegernos ante la inquietud de la fluctuación de las existencias. De nuevo la solución es una póliza paramétrica. Analizando las hectáreas concretas de los viñedos y sabiendo de los ciclos de retorno, es posible que coloquemos el riesgo en el mercado con una cobertura basada en trigger que me indemniza el riesgo.

En definitiva, podemos trasferir riesgos directos de producción, lucro cesante y extra costes no derivados de un daño material directo, innovando ante escenarios que estoy convencido cada empresario en su sector le mantiene el corazón en un puño en un momento concreto.

Al margen de lo comentado, no dejemos pasar un nuevo régimen de responsabilidades y reputacionales para aquellos consejeros, auditores y cualesquiera miembros que puedan tomar las riendas de la gestión ante la falta de previsión y adaptación de sus empresas ante el cambio climático.

Natxo Vadillo – Compitte –