Madrid, 13 de abril de 2020. Asociación Española de Gerencia de Riesgos y Seguros (AGERS)

El seguro español -como el resto de la sociedad- está viviendo las consecuencias del estado de alarma decretado con motivo de la pandemia del COVID-19 y las medidas legislativas adoptadas por el Gobierno de España y ratificadas por las Cortes. La situación extraordinaria, nunca vivida hasta ahora, no solo está teniendo un efecto inmediato, sino que se está prolongando en el tiempo de forma continuada, requiriendo la revisión de los programas de seguros de los afectados.

La contención responsable del coronavirus en España es un ejercicio colectivo de toda la sociedad que está suponiendo sacrificios, renuncias e imposibilidad de cumplimientos de compromisos, motivados por el estado de alarma decretado.

El seguro español ha mantenido históricamente un papel fundamental, siendo un sector ejemplar de nuestra economía por su prestigio y solvencia, dando muestras continuas de solidaridad. En estos momentos difíciles todos precisamos de la ayuda de todos, así como la mejor actitud de cara al cumplimiento responsable de las obligaciones de los contratos de seguro, teniendo en cuenta sus reglas y principios, entre los que se encuentra la obligatoriedad de cumplir los pactos de las pólizas, como es lógico, siempre que las circunstancias existentes al momento de su celebración no varíen.

En este sentido, la situación generada por el COVID-19 y la declaración del estado de alarma supone una imprevisible alteración extraordinaria de carácter continuado de las circunstancias que se tuvieron en cuenta al momento de la suscripción de las pólizas de seguros, así como una desproporción de las prestaciones contractuales inicialmente pactadas que requiere su reequilibrio mediante la colaboración de las entidades aseguradoras (interpretación de las pólizas aplicando el principio “Rebus Sic Stantibus” en virtud del cual es posible atemperar o modular las cláusulas pactadas en los contratos, dependiendo de las circunstancias extraordinarias sobrevenidas y sin culpa de las partes).

Por todo ello, desde AGERS hemos solicitado a UNESPA y a la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, que se habiliten sistemas y procedimientos para hacer realidad esta petición y solucionar de mutuo acuerdo cuantas contingencias surjan en la vida de estos contratos entre otras: la suspensión de exclusiones de cobertura de epidemia y pandemia, disminución del riesgo asegurado inicialmente debido a la falta de actividad y sus efectos en la prima, suspensión y ampliación de plazo de los contratos públicos de obra, prórrogas en los plazos de pago de la prima, posible condonación de los recargos por aplazamiento, etc), siempre que tales contingencias estén motivados por el estado de alarma que vivimos.

Para alcanzar ese objetivo, AGERS ofrece a UNESPA y a la DGSFP su leal colaboración para la puesta en marcha de una comisión de crisis o de los medios que resulten necesarios con la finalidad de facilitar el citado reequilibrio de las contraprestaciones contractuales que faciliten la recuperación de la normalidad existente antes del estallido de la crisis del COVID-19.

Atentamente:
Junta Directiva de Asociación Española de Gerencia de Riesgos y Seguros (AGERS)