Vaya semana que llevamos con la pérdida de dos personas claves en el mundo de la política, cada uno en su contexto, pero ambos igual de valiosos para los ciudadanos.

Adolfo Suarez será recordado por el político del siglo XX que supo avanzar en el terreno resbaladizo de la transición Española.

Yo quiero resaltar dos grandes facetas olvidadas y eclipsadas por el fallido golpe de estado del 23 F que han sido a mi juicio el germen de lo que después ha posicionado a este país en la vía de la competitividad.

La primera es que implantó políticas iniciales en la vía social, como el estatuto de los trabajadores, en una España que en ese momento no tenía gran problema de paro, pero sin una gran inflación cercana al 27% que obviamente lastraba la competitividad de las empresas.

La segunda es que utilizaba en su gestión y en la toma de decisiones, en la soledad de ser un presidente del gobierno las técnicas de la gerencia de riesgos sin saberlo, dado que delante de un papel escribía los distintos escenarios a los que se estaba exponiendo con sus políticas y valoraba su repercusión en función de la gravedad previsible.

Iñaki Azkuna para todas las personas que tenemos el gusto de disfrutar de su legado, será recordado en Bilbao como el mejor Alcalde del mundo, título que fuera aparte de parecer una  característica Bilbainada se lo otorgaron el pasado año 2013.

En su mandato de cuatro legislaturas supo poner a Bilbao en el mundo, desarrollando proyectos que han dado un giro a la ciudad absoluto del entorno gris, contaminado, industrial, caótico al Bilbao actual agradable, espectacular.

Todo ello además sin endeudamiento por lo que será recordado también como un ejemplo en la gestión de las arcas municipales.

Independientemente de las banderas, los partidos, las doctrinas de cada uno, es una pena para todos y un reto que los demás regidores tienen que conseguir imitar.

Que en paz descansen.

Natxo Vadillo – Compitte –