Mucho de una parte hasta ahora, se lleva hablando de la cadena de suministro en este mundo y de su enorme evolución en España concretamente.

A este rebufo de la competición por ser el seleccionado en los programas de los fabricantes tractores que pululan por la tierra, nacen iniciativas muy loables como por el caso de Space, que se preocupa en la mejora de los proveedores del sector aeronáutico.

Su líder, D. Santiago Benito, lleva evangelizando años y años, en sus ponencias allá por donde vaya, al norte y al sur, que tenemos que espabilar, que ya no vale seguir haciendo las cosas como siempre y que no es sostenible mantener curvas de aprendizaje para hacer rentables los proyectos.

En su discurso siempre apunta a los siguientes mandamientos. Un proveedor excelente debe disponer de una estrategia y un plan de negocio. Con un compromiso total con el servicio. Donde existan plazos de entrega fiables, con reactividad ante los cambios. Con una calidad integrada en el proceso y procurando tener un conocimiento de las expectativas del cliente. Acompañado de una transparencia para poder funcionar en una cadena de suministro integrada.

Adicionalmente debe de tener capacidad de desarrollo, ingeniería integrada en su proceso aportando valor añadido. Desarrollando permanentemente la competitividad con el fin de trabajar para lograr la excelencia operacional. Capacitando a las personas en las nuevas tecnologías y formación continúa, todo eso basado en una adecuada gestión del conocimiento.

¡Casi nada! diría el público que atentamente escucha sus palabras. Y más de una cara se retuerce con incredibilidad y escepticismo, ya que aún así le azotan con los precios reduciéndole los márgenes de beneficio.

Pero lo cierto es que no queda otra para sobrevivir, es más, debemos considerar este largo camino de la evolución industrial como una oportunidad que reforzará nuestra posición como proveedor excelente.

Para finalizar me atrevo a proponer un último mandamiento para así completar esta lista “sagrada” de la decena de buenos consejos.

Un proveedor excelente debe de incorporar la gerencia de riesgos y el cumplimiento normativo “compliance” en su día a día, con métodos fiables y livianos, que ayuden a minimizar los riesgos estratégicos y operacionales con rigor.

Natxo Vadillo – Compitte –