Ayer con la inestimable colaboración del Clúster Aeronáutico del País Vasco – Hegan – en el Parque Tecnológico de Zamudio, tuvimos la oportunidad de asistir a una clase magistral impartida por un gran experto de la materia sobre la cultura del riesgo industrial y su análisis.

El origen de la jornada era a consecuencia de los nuevos retos que en las compañías implican la necesidad de evolucionar los enfoques tradicionales en la gestión de riesgos, generalmente basados en la protección del valor, teniendo que orientarlos a sistemas más proactivos que estén dirigidos a garantizar los objetivos y mantener a la compañía alerta en todas las decisiones estratégicas que tome.

Los objetivos del curso eran dos. El primero principal transmitir a los asistentes el cambio de cultura al que se verán expuestos,  su implantación y digitalización, en la gestión de riesgos en las compañías, dados los cambios que se esperan en un futuro próximo. El segundo conocer el estado actual del sistema utilizado y dar algunas de las herramientas para hacer un buen análisis de riesgos, y establecer los procedimientos de prevención y mitigación adecuados.

La víspera del curso un cliente de Compitte acude a nuestro abrigo ante la enorme amenaza que se le venía encima por la falta de suministro desde un proveedor estratégico de una pieza clave de una enorme complejidad dimensional.

En el día de hoy otro cliente acude a consultas ante un enorme error cometido al suministrar un millar de piezas defectuosas, exportarlas y en el lugar de destino comprobar que no son adecuadas.

No son casualidades de la vida que todos los días tengamos experiencias similares. Las casualidades no existen. Únicamente le ocurren a aquellos que estamos permanentemente en la cresta de la ola ante sucesos de todo tipo en el ámbito industrial.

La incorporación del talento de Juan a Compitte como experto industrial es un valor que no cesaremos de proporcionar y que poco a poco cale la cultura del riesgo en la industria ya que es asombroso y del todo desconcertante muchos de los peligros que nos rondan por encima de nuestras cabezas.

Existen herramientas, conviene para a pensar antes de actuar, se de sobra y soy el primero que el día a día nos lleva a un ritmo infernal, pero de verdad que no valorar las diversas exposiciones industriales y no tomar medidas al respecto es una locura y a los hechos me remito.

Natxo Vadillo – Compitte –